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El Dios Trino Te Ha Bendecido

Actualizado: 26 dic 2025

"El Dios trino te ha bendecido. Vive para su gloria."

Pablo escribió su carta a los creyentes de Éfeso, una iglesia que conocía profundamente tras haberla fundado y enseñado allí durante tres años. Éfeso era una importante ciudad, similar a Monterrey en su tamaño e influencia, con un impresionante anfiteatro con capacidad para 25,000 personas. La ciudad estaba caracterizada por intensos conflictos espirituales, prácticas paganas, una mentalidad materialista y adoración idolátrica dirigida tanto al emperador como a la diosa Diana.


El Problema Universal: La Adoración Desviada

El mundo nunca ha conocido una escasez de adoración. Desde que el hombre fue creado para la alabanza de la gloria de Dios, siempre ha estado adorando algo. El problema es que cuando el hombre cayó, esa adoración se desvirtuó y dejó de adorar al Creador para empezar a adorar las cosas creadas.


Esta idolatría es fácil de observar en nuestra cultura. Para algunos, lo más importante es su equipo de fútbol - tanto que cuando pierden, la productividad laboral baja el lunes siguiente. Para otros es su trabajo, el puesto que tienen o quieren lograr. Pero también idolatramos cosas que parecen buenas: la familia, el esposo, los hijos, el estatus social, la educación.


Un padre de familia compartió cómo identificó que las colegiaturas presentes y futuras de sus hijos les quitaban el sueño. Esta conversación no solo reveló su ídolo, sino que expuso los ídolos que todos tenemos en el corazón.


La Bendición Espiritual Completa (Efesios 1:3-6)

Pablo presenta en los versículos 3 al 14 uno de los textos más gloriosos del Nuevo Testamento. En griego es un enunciado completo lleno de verdades tras verdades que nos enseñan sobre las bendiciones espirituales que tenemos en Cristo.


Efesios 1:3 es el fundamento: "Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo."


Este versículo revela una verdad fundamental: si estás en Cristo, tienes toda bendición espiritual. No te falta ninguna. Estas bendiciones están en los lugares celestiales, lo que significa que no pueden mancharse, dañarse, perderse o ser robadas, porque están en el territorio divino de Dios.


La Bendición del Padre: Elección y Adopción (v. 4-6)

El Padre bendice a su pueblo eligiéndolo y adoptándolo. Dios nos escogió en Cristo antes de la fundación del mundo para que fuésemos santos y sin mancha delante de Él. En amor nos predestinó para adopción como hijos.


Esta elección tiene algo misterioso que nuestro cerebro finito no puede comprender completamente. Sucedió antes de la fundación del mundo - antes de que existiéramos. Este elemento de misterio debe generar humildad en los corazones de los elegidos, no orgullo.


La elección no fue por capricho, sino en amor. Fue soberana y por gracia. No fue porque Dios vio algo bueno en nosotros, sino todo lo contrario - nos eligió porque no podíamos hacer nada por nosotros mismos.


Propósitos de la elección:

  • Para ser santos y sin mancha

  • Para ser adoptados como hijos

  • Para alabanza de la gloria de su gracia


La Bendición del Hijo: Redención y Perdón (v. 7-12)


"En él tenemos redención mediante su sangre, el perdón de nuestros pecados según las riquezas de su gracia."


La redención es liberación de la esclavitud del pecado mediante un pago. Jesús pagó ese precio con su sangre - su muerte sacrificial fue el costo para librarnos de la esclavitud al pecado y de las consecuencias de la muerte eterna.


La cruz es central al mensaje del evangelio. Un evangelio sin cruz no es evangelio. El gran problema del hombre no son las situaciones externas, sino la condición interna del corazón rebelde.


Si fuiste comprado por la sangre de Cristo, no eres tuyo. No eres dueño de tu tiempo, recursos o bendiciones. Tienes un dueño: Jesús, quien te redimió. Y no hay mejor Señor que Jesús para nuestras vidas.


La Bendición del Espíritu Santo: Sello y Garantía (v. 13-14)

Después de escuchar el mensaje de verdad - el evangelio - y haber creído, fuimos sellados con el Espíritu Santo de la promesa. Este sello es una marca de propiedad y autenticidad.


A diferencia de los sellos externos de aquella época, el sello de los creyentes es interno: el Espíritu Santo habita en nosotros. Esta es la mayor garantía que el creyente puede tener. El Espíritu Santo es la garantía de nuestra herencia, asegurando que Dios completará nuestra redención.


Aplicaciones Prácticas


Sobre la Elección y el Evangelismo

Algunos piensan que la doctrina de la elección desanima la evangelización, pero es lo contrario. La elección nos anima a evangelizar porque Dios tiene un pueblo que alcanzar, y el medio designado es la proclamación del Evangelio.


No sabemos quiénes son los elegidos hasta que respondan con arrepentimiento y fe. Por eso compartimos el Evangelio confiando en que Dios usará esas buenas noticias para mostrar quiénes son elegidos.


Vivir Como Redimidos

Si has sido bendecido por el Dios trino, debes vivir para su gloria:

  • Porque eres elegido, ya no vives en temor por querer ser seleccionado

  • Porque fuiste adoptado, tienes la confianza de nunca ser abandonado

  • Porque fuiste redimido, ya no vives en condenación

  • Porque fuiste sellado, ya no vives con incertidumbre de ser desamparado


Un Llamado a la Adoración Correcta

Todos adoramos algo o alguien. Los que hemos sido escogidos, adoptados, redimidos y sellados, seguimos adorando, pero ahora adoramos al único digno de adoración: Dios.


No debe sorprendernos cuando vemos cristianos levantarse a las 6 de la mañana para servir, tomar decisiones de amor sacrificial, hablar de Dios, obedecerle y sacrificarse por Él. Los cristianos viven para la alabanza de la gloria de aquel que los ha bendecido enormemente.


Podemos unirnos con Pablo y decir: "Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo."


El Padre te eligió y adoptó, el Hijo te redimió, y el Espíritu Santo te selló. El Dios trino te ha bendecido. Vive para su gloria.

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